Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Unas de las cosas que han de estar siempre y en toda circunstancia unidas son la justicia y clemencia una mantiene a la otra. Es decir; La justicia sin clemencia se transforma en atrocidad y la clemencia sin justicia pasa a ser disipación. Con lo que la justicia de Jesús hace referencia a la clemencia “Bienaventurados los misericordiosos“.Misericordioso es sencillamente aquel que tiene en su corazón amor y considera la desgracia de otra persona como suya, se duele del mal de otro. No obstante hay que tener mucho cuidado que ciertos practican la clemencia por medio de dádivas, donde su pecado nos afecta. Mas la solución a estos casos no es juzgarlos si no más bien debemos preocúpanos por él, de esta forma unos a otros a llevar la cargas.¿Qué recompensa reciben los misericordiosos? Dios se agrada tanto de las buenas obras para con todos, que asimismo ofrece su clemencia solo aquellos que son misericordiosos en tanto que se ve reflejado en ellos.La recompensa a esta acción es considerablemente mayor a lo que imaginamos. De ahí que se ofrece clemencia a los misericordiosos a fin de que reciban más de lo que han justo. Mas esto no desea decir que Dios no sea misericordioso con todos y cada uno de los pecadores muchos piensan esto de forma equivocada ¡mas no es de esta forma! Sencillamente es que el no admiten el amor de Dios y por ese motivo no alcanzarán clemencia en su expresión máxima.Recordemos en todo instante que la clemencia es una bella sensibilidad que mana del corazón, es simplemente un amor frente a los defectos que puedas tener el resto, asimismo es vista como una paciencia que sin recriminar espera lo mejor de las otras personas. No se considera misericordiosa aquella persona que susurra continuamente, juzga e inclusive condena si bien lo haga internamente. Recordemos que cuando rezamos afirmamos lo siguiente: “perdónanos como excusamos a los que nos ofenden“.