Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Las bienaventuranzas tienen un poderoso y auténtico efecto en el fiel, siempre y cuando se tenga presente la meta eterna, cuando nuestra vida e inclusive nuestras acciones tienen primeramente a Dios, Cuando esto es de esta forma, podemos admitir las injusticias que todo hombre conoce a lo largo de su vida mas mientras que esto este contemplando en Dios es quien nos va a dar la fuerza precisa para poder querer a nuestro oponente.¡Persecuciones ahora! puesto que para San Agustín una vez establecida y firmada la paz, en aquel que debe sufrido cualquier tipo de persecuciones, siendo este tribulado exteriormente, es quien va a dar mayor gloria a Dios. Mas hay que tener precaución. San Jerónimo nos previene: Jesús agrega a esto: “Por la justicia“. Muchos padecen a causa de ella, mas estos no son justos. Por ese motivo hay que tomar en consideración la octava bienaventuranza que es el calvario.Hay que tener muy presente cuando Jesús afirmó, pues: “Bienaventurados los que sufren prosecución a raíz de los gentiles”, esto es a fin de que no pienses que solo se considera bienaventurado el que sufre prosecución por el hecho de que no adora ídolos. Es por ellos que el que padece prosecución por no desamparar la verdad, se considera bienaventurado en tanto que sufre por justicia.Cabe resaltar que si ciertos poderosos, que semejan cristianos te persiguen pues le has amonestado por sus pecados, si te persigue vas a ser ante Dios bienaventurado como San Juan Bautista. Los profetas fueron en su mayor parte mártires, siendo fallecidos por los suyos, conque no vaciles que quien sufre por la causa de Dios, consigue el premio del calvario.Esto no está concretado en las Sagradas Escritura, el referirse a los perseguidores, sino más bien a la causa de la prosecución. Todo esto con el objetivo de que no te fijes en quién te persigue, sino más bien el motivo te persigue.