Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación

Es la segunda de las 8 bienaventuranzas que nuestro amado Padre enseñó a sus acólitos en el Sermón del Monte. la palabra bienaventurado desea decir “ dichoso o bien feliz” es esencial resaltar que las bienaventuranzas es un marcado contraste entre la llamada dicha conforme Dios y la dicha que conocemos en el planeta.El otro aspecto a estimar es que nos presentan las diferencias entre un fiel de las enseñanzas de Jesús y un descreído. Esto es, hace referencia a la descripción del carácter del fiel que contrasta con el carácter de aquel que prosigue al planeta.Para conseguir comprender esta segunda bienaventuranza, comenzaremos por describir quienes “No” son los que lloran. Destacaremos ciertas ideas equivocadas sobre (los que lloran). Los considerados bienaventurados que lloran NO son:-Aquellos descreídos que padecen cuando fracasan.-Los hombres mundanos que continuamente lamentan sus desgracias.-Los que se refiere a los fiel que padecen por la obediencia y la justicia, puesto que a ellos se refiere más adelante en una de las últimas bienaventuranzas en (Mateo. 5:10).Pero realmente ¿a quiénes se refiere cuando charlan de los que lloran”?Para entender mejor, es esencial examinar bien el contexto y en el verso precedente nos afirma “Bienaventurados los pobres en espíritu, por el hecho de que de ellos es el reino de los cielos” (Mateo. 5:3).Se refiere a aquellos que entienden su miseria espiritual cuando se hallan en la presencia de Dios, concienciar en ese instante que están arruinados espiritualmente. Asimismo en su presencia reconocen su pobreza en comparación a la santidad divina.Si se trata de una pobreza espiritual, es un plañir espiritual conque “los que lloran” son los que han reconocido su ruina espiritual y de ahí que continuamente lamentan su condición, entristeciéndose por su maldad y llorando a raíz de su pecado.