Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa

Esta bienaventuranza es una continuación de la precedente, siendo todavía más concreta, puesto que se trata de ser perseguido a raíz de Jesucristo, en este sentido, la prosecución no es la razón para conseguir la dicha, sino la auténtica razón de la dicha es la fe en Jesucristo.Asumir la verdad, la justicia, el amor, y trabajar por la paz implica anunciar la causa de Jesucristo, por tal razón hablaran mal de ti,  te perseguirán, y usaran la patraña para hacerlo.La injuria y la calumnia son persecuciones que padece el cristiano de conducta íntegra en conformidad con la voluntad divina, no se debe ver como un descalabro, sino más bien como una prueba que trae consigo una enorme victoria.La dicha de los perseguidos está relacionada con la fe de los cristianos, una fe que ha de ser capaz de aguantar la prueba de la prosecución, como una forma de unirse a Jesucristo resucitado, con esto la vida del cristiano se llena de esperanza para el día del juicio final.

¿Por qué razón van a ser bienaventurados a los que agravian y persiguen?

De pacto a la bienaventuranza, todos estos vilipendios que padecen quienes predican la causa de Jesucristo, tiene una gratificación que incluye comodidad, placer, grandiosidad y gloria, que solo van a ser satisfechos en el Reino de los cielos el día del juicio final.Ciertamente la mayor remuneración en el Reino de los cielos es el día del juicio final, donde todo humano comparecerá ante Dios, para ser juzgado por la condición de su ánima, y aquellos que han obrado apegados a la ley de Dios van a ser retribuidos con la vida eterna.