Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo

Para empezar es preciso saber lo que deseaban referirse con la palabra “persigan” es un verbo y desea decir; huir, sufrir, perseguidor, perseguir, practicar. En cambio con la palabra “vituperen” se refiere a: incordiar, hostigar, agraviar, recriminar, reproche.Con referencia a estas 2 palabras ¿a quién en la vida no lo han molestado?, cuantas veces no se sienten que cuando deciden ponerse las pilas respecto a la palabra de Dios, viene alguien con no buenísima pretensión y los ataca, les causa molestia, los agravian y tratan en lo que pueden en descomponerles el ánima.Y la forma en que lo hacen es mintiendo e inclusive hablando mal de su reputación, diciendo falsedades. Mas el fiel no debe dar sitio a todo eso y debe poner a Dios a la delantera en esas situaciones. El resto que afirmen lo que afirmen Dios y su palabra no es en balde.Cabe resaltar la última exhortación que nuestro señor Jesucristo hizo: “gozaos y alegraos, por el hecho de que vuestro premio es grande en los cielos; pues de esta manera persiguieron a los profetas que fueron ya antes de vosotros.”También ha prometido que los que sufrimos de estas cosas, se agradará a darnos ese premio a nosotros, por aquellas situaciones que hagamos por amor a él y a su beato evangelio. Jamás es en balde las promesas que Dios nos da, nada de eso caen en saco roto, nuestro Padre Divino no nos deja con las manos vacías. De ahí que es preciso que los fieles deban vivir como Dios desea que vivan; llenos de paz y amor.Así que vivan ese bello mandamiento que nos dejo “ama a tu prójimo como a ti mismo” no es tan simple como se lee, mas merece la pena querernos y respetarnos. En eso hay bendición de Dios, y con esa actitud podemos hacer de este planeta un sitio mejor.