Corregir al que yerra

Esta es considerada la obra de clemencia más bastante difícil conseguir mas no imposible, generalmente las personas caen en la tentados de corregir demás, haciéndolo de la peor forma, sin el debido respeto, tacto, prudencia o bien con chillidos superfluos.
Por esa razón es que debemos solicitarle al Espíritu Beato, su intervención pare que nos asista con esa bastante difícil labor, en tanto que si lo proseguimos haciendo mal, vamos a estar consiguiendo un grave efecto negativo a otras personas.
Es bastante difícil de corregir por el mero hecho que no deseamos tener contrincantes. Mas es imprescindible y preciso que desde ahora empiecen a corregir a los que se confunden. Puesto que Dios nos solicitará cuentas de esa ánima que prosiguen en el fallo y no les asistimos.
Por norma general vemos siempre y en toda circunstancia los defectos en el resto, es por esa razón que debemos ser mansos y humildes cuando vallamos a apuntar el fallo. Utilizando siempre y en toda circunstancia la mejor forma, aplicando todas y cada una aquellas enseñanzas de Jesús sobre todo “En tratar a el resto como quisiéramos que nos tratasen a nosotros”.
Todos y cada uno de los que estamos en este planeta “somos pecadores” y por consiguiente nos podemos confundir, conque corrijamos con la dirección del espíritu santurrón y con amor.
Podemos destacar que las 3 primeras obras de Clemencia guardan una poderosa relación entre sí. Tanto que podemos confundirnos son: (instruir, asesorar y fundamental corregir). Si bien cada una de ellas tiene su propósito.
La palabra (co-rregir) procede del latín “corrigere” lo que significa “enderezar por completo”: dirigir, poner derecho o bien regir.
El Viejo Testamento emplea esta palabra de la próxima forma en (Eclo diecinueve con mil trescientos diecisiete). “Corrige al amigo que tal vez no actuó con mala intención…a fin de que no lo haga más….Corrige al prójimo, ya antes de utilizar amenazas”En cabio en el Nuevo Testamento Jesús es quien nos manda a efectuar esta obra “Si tu hermano ha pecado contra ti, ve y corrígelo en solitario. Si te escucha habrás ganado a tu hermano….” Este versículo se halla en (Mt dieciocho, quince).
Es esencial que dobleguemos nuestra carne y orgullo siendo más espirituales y llenos de amor, para poder corregir a nuestro prójimo con sabiduría.