Oración al Sagrado Corazón de Jesús para un difunto

Despedir un difunto, ya sea un familiar o amigo, es triste, es doloroso, nos produce emociones encontradas, vienen los recuerdos, las vivencias, los momentos gratos que se compartió con aquel ser amado y porque no decirlo hasta cuando hubo algún pequeño disgusto. Pero la realidad es que el Santísimo Sagrado Corazón de Jesús pidió que fuera ante él, ya que los tiempos de Dios son perfectos, nadie se va de este mundo sin haber cumplido el ciclo que le correspondía, enterramos la materia, la energía, el ama o el espíritu, son lo que de acuerdo a sus actos y comportamiento se van a sentar con Dios Padre Celestial al juicio final.

Dale Señor a todas las almas el descanso eterno,

que en paz descansen.

Sagrado Corazón de Jesús,

usted que dio su vida por tenerle mucho amor al hombre,

“nombre del difunto” no se comportó,

hoy es un difunto, escucha mis plegarias,

para que sea salvado, llévalo al purgatorio.

Escucha Señor, mis ruegos y suplicas

por todas las almas de todos los fieles difuntos,

descansen en paz.

Padre mío, Santísimo Sagrado Corazón de Jesús,

usted que derramó su sangre por nosotros,

te pedimos con mucha humildad,

que recibas a “nombre del difunto”

y aceptes las buenas obras que ofrezco

a fin que sus angustias disminuyan.

Que se abran para ellos las puertas del Paraíso

Señor, te encomendamos el alma de tu siervo “nombre del difunto”,

reconózcale como criatura suya,

llena de alegría su alma con tu presencia

Purifícala con tu sangre preciosa y la lleves al cielo.

Hoy estamos aquí reunidos

para decir un adiós a una persona,

debería ser un hasta luego.

A la que se supo ganar nuestra amistad

y aprendimos a quererlo,

llegando a ocupar un lugar en nuestra vida y corazón,

contigo “nombre del difunto” se va tu cuerpo, la materia,

pero tu alma y espíritu estará siempre con nosotros,

fuiste un alma de Dios aquí en la tierra,

ahora el (o ella) es un ser que goza de la vida eterna junto a ti,

no te diremos adiós, sino hasta pronto.

Amén