Oración de la Serenidad para superar la depresión

En este mundo tan convulsionado, debemos pedir a Dios que nos ayude y nos de la serenidad necesaria para sobrellevar  tanto las problemáticas que se nos puedan presentar como  las exigencias propias que conlleva el afán de cada  día. Serenidad tan necesaria para ser mejores personas, mejores compañeros, en fin, mejores ciudadanos, ¡y tan saludable para nosotros mismos!

 La serenidad nos ayuda a tener autodominio, a razonar mejor, en consecuencia, permite que nuestra actuación sea más consciente y nuestras decisiones más  acertadas, coadyuva a mantener la estabilidad emocional aun en la mayor de las dificultades evitando incurrir en la angustia, la irritabilidad y la impulsividad que constituye una amenaza ante nuestros familiares y amigos más cercanos y para nuestra salud emocional.

Lo mejor para encontrar la serenidad es ponernos en las manos de Dios, en oración, ruego, alabanza y acción de gracias.

Oración pidiendo serenidad para superar la depresión

Padre amado, acudo a ti con la convicción de que me escucharás y no desatenderás mis peticiones. He decidido seguirte y confiar plenamente en ti, pués de ti viene mi salvación.  Dios santo, te pido que me des la serenidad para comprender y saber lo que debo hacer, aprendiendo de mis errores y superando mis fracasos.  Muéstrame el camino más seguro que deba transitar. Dame la serenidad para controlar eficientemente mis emociones, no permita que con mis actuaciones, pueda herir a los demás involuntariamente.

Señor, tu palabra dice en el salmo 4:1 “estando en angustia tú me hiciste ensanchar” y  así “como el siervo brama por las corriente de las aguas” así mismo yo te imploro que desarraigues toda tristeza, toda angustia, todo pensamiento negativo y renueves mis fuerzas para continuar mi camino, disfrutando tu paz y descanso que solo tu puedes dar a mi alma oprimida. Tu eres mi roca fuerte y sé que cambiaras mis aflicciones y me darás el gozo de tu salvación. Bendito seas oh dios de mi adoración, mil gracias señor. Amén