Salmo 104

Dios cuida de su creación

El cántico ciento cuatro es un himno de loa a Dios y a todo cuanto existe en el cosmos, en especial a la naturaleza y sus maravillas. Es poema sensible, de carácter lírico y religioso, engloba al reino vegetal, animal, tal y como si fuera un tema que te lleva de viaje a todas y cada una de las creaciones esplendidas que nuestro Señor ha hecho para gozar de la tierra y su alrededor. De él se puede aprender puesto que es una composición de lección teodicea, en el que se estudia y halla la profundidad de los seres bajo la providencia divina. Es como un comentario poético que se inspiró en el primer libro, Génesis, el planeta mudo en favor de uno que vive, que se mueve, que chilla, que es humano; y este en reciprocidad le sirve al autor de todo.En esta obra es que su poder es increíble, es muy grande y deslumbrante, expresa en su máximo esplendor su bondad. Hace que todo sea fantástico, la naturaleza y los hombres, pues todo es espéculo de su sabiduría inaccesible. Después de crear el cosmos, dio paso a la vida y esta no para si bien se acabe siempre y en toda circunstancia retorna merced a su soplo (su aliento) que se conserva.  Todo está sellado con lo que es su orden, belleza, piedad y equilibrio. Lo único que termina con la armonía es el pecado, por el hecho de que es rebeldía cara Dios, de ahí que el salmista al final de este poema solicita que se terminen los impíos que sus obras no hacen más que entorpecer la creación del Señor.En la literatura egipcia hay una obra llamada “himno a Aton”, que era un Dios del Sol reverenciado por un rey especialmente nombrado Amenofis cuarto Ejnaton (XIV a.C) que tienen ideas muy similares a las de este cántico mas enfocadas más que nada a la estrella grande, el sol. Si se oculta todo queda en tinieblas tal y como si fuera la muerte, el león (sol) se dormirá, si la tierra se alumbra es por el hecho de que su presencia ya está acá desde el horizonte. Todo es precioso como en la creación del cosmos, mas la vida de la naturaleza acá es a medias, por el hecho de que cuando llega la noche la magia se marcha, no se habla de estrellas o bien lunas, no se comenta de pequeñas luces que se hallan en la tierra, de lo bello que puede ser asimismo la obscuridad.No hay nada que asegure que el cántico asimismo estuvo inspirado en este himno hebreo, se prosigue suponiendo que es un comentario al relato bíblico del hacedor supremo haciendo su más grande obra. El salmista fue muy creativo, se nombras las cosas que nacieron mas embellece el recorrido con recursos líricos, y prueba la majestad de Dios que no tiene comparación, su fuerza es representada en a naturaleza, en el mar, la lluvia, la tierra, sus estaciones, en todo.El cántico comienza y acaba de igual manera, con palabras que invitan a el resto a bendecir a Dios, el creador de este puede ser exactamente el mismo que el poema precedente si bien con un enfoque diferente.

¿Cuál es el cántico ciento cuatro?

SALMO mil cuarenta y uno Bendice al Señor, ánima mía:¡Señor, Dios santo, qué grande eres!Estás vestido de esplendor y majestad2 y te envuelves con un mantón de luz.Tú extendiste el cielo como un toldo3 y edificaste tu mansión sobre las aguas.Las nubes te sirven de carruajey avanzas en alas del viento.4 Utilizas como mensajeros a los vientos,y a los relámpagos, como ministros.5 Aseveraste la tierra sobre sus cimientos:¡no se va a mover nunca!6 El océano la cubría como un mantón,las aguas tapaban las montañas;7 mas las conminaste y escaparon,escaparon frente al estruendo del trueno.8 Subieron a las montañas,bajaron por los vales,hasta el sitio que les habías señalado:9 les fijaste un límite que no van a pasar,ya no volverán a cubrir la tierra.10 Haces aflorar fuentes en los vales,y corren sus aguas por las quebradas.11 Allá toman los animales del campo,los asnos salvajes apagan su sed.12 Las aves del cielo habitan junto a ellasy hacen escuchar su canto entre las ramas.13 Desde lo alto riegas las montañas,y la tierra se sacia con el fruto de tus obras.14 Haces aflorar la yerba para el ganadoy las plantas que el hombre cultiva,para sacar de la tierra el pan15 y el vino que alegra el corazón del hombre,para que haga relucir su semblante con el aceitey el pan reconforte su corazón.16 Se llenan de savia los árboles del Señor,los cedros del Líbano que plantó;17 allá ponen su nido los pájaros,la cigüeña tiene su casa en los abetos;18 los altos peñascos son para las cabras,y en las rocas se refugian los erizos.19 Hiciste la luna para medir el tiempo,señalaste el sol el instante de su ocaso;20 mandas la obscuridad, y cae la noche:entonces rondan las fieras de la selva21 y los cachorros rugen por la presa,pidiendo a Dios su comestible.22 Haces relucir el sol y se retiran,van a echarse en sus guardias:23 entonces sale el hombre a trabajar,a cumplir su jornada hasta la tarde.24 ¡Qué variadas son tus obras, Señor!¡Todo lo hiciste con sabiduría,la tierra está repleta de tus criaturas!25 Allá está el mar, grande y dilatado,donde se agitan, en número innumerable,animales grandes y pequeños.26 Por él recorren las naves, y ese Leviatánque formaste para jugar con él27 Todos aguardan de ticket les des el alimento a su tiempo:28 se la das, y la recogen;abres tu mano, y quedan hartos.29 Si ocultas tu semblante, se espantan;si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo.30 Si mandas tu aliento, son creados,y renuevas la superficie de la tierra.31 ¡Gloria al Señor por siempre,alégrese el Señor por sus obras!32 El mira, y la tierra se estremece;toca las montañas, y echan humo.33 Voy a cantar al Señor mi vida;mientras exista, festejaré a mi Dios:34 que mi canto le resulte agradable,y me voy a alegrar en el Señor.35 Que los pecadores desaparezcan de la tierray los desalmados ya no existan más.¡Bendice al Señor, ánima mía!¡Aleluya!  

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