Salmo 137

Lamento de los cautivos en Babilonia

El cántico ciento treinta y siete expresa nuevas acciones y formas de venerar a DIOS a través de una vida agradecida a él y a sus acciones en la mitad del deseo que nace desde el corazón de las personas. Solo esto es lo que quiere el Padre divino, un corazón entristezco y humillado, y así disponernos a percibir cada una de las bendiciones que están por venir. Si lo hacemos así no hay que dudar en que su poder actuará de forma irreducible en nuestras vidas, por el hecho de que cuando el dispone algo, no existe nada que pueda que pueda resistirse para su cumplimiento.Exilio de BabiloniaUna de las mejores acciones que la humanidad debe hacer diariamente es dar las gracias al Padre divino por su justicia, grandiosidad y clemencia en la vida de cada uno de ellos de sus hijos, por cuanto es el autor de todas y cada una de las cosas y dispone de lo que hay en ellas. Que tremendo es entender que cada una de las cosas creadas por DIOS tienen un objetivo, como por servirnos de un ejemplo la acción del sol como elemento que sirve para iluminar y dar calor a la raza humana y seres vivos en la mitad del frío, del mismo modo la luna como luz en la mitad de la oscuridad, y de este modo podríamos continuar hablando del frío la lluvia y otros estados de la naturaleza en donde el Padre divino expresa su soberanía en favor de cada uno de ellos de sus elegidos en el planeta tierra.

¿Qué expresa el cántico ciento treinta y siete?

Cabe resaltar que la humildad es una forma de vivir y además de esto una condición de la que el Padre divino se sirve para expresar su amor a cada uno de ellos de sus hijos, con lo que se cumple lo que afirma su palabra en donde se expresa que el atiende a los humildes de cercas mas visualiza a los soberbios de lejos. Esto meridianamente expresa que las personas soberbias no tienen una parte del reino de los cielos, por cuanto no han pasado a tener un corazón de carne, en la mitad de su indiferencia con sus cosas personales y las que suceden con el prójimo, a sabiendas de que somos llamados a velar por asistir a el resto y probar el auténtico amor del Padre eterno sobre la humanidad.El cántico ciento treinta y siete afirma que en la inmensidad del amor de DIOS, el no quiere nada que pueda destruir o bien ocasionar cualquier daño a la tierra, mas la desobediencia de una generación que se ha separado de sus principios eternos produce una actuación de tipo ofensiva en el Padre divino que produce la implementación de su justicia divina en la mitad de la desobediencia a sus propósitos. Cautivos de BabiloniaEl pueblo de Israel fue un claro ejemplo de lo que debe ver con la actuación del Padre divino en la mitad de la desobediencia, en tanto que pese a que el pueblo israelí era la tierra predilecta de DIOS en la que su hijo nacería, no hubo inclemencia en el momento de que estos sostenían una postura desobediente a cada uno de ellos de sus propósitos, con lo que esto nos llama a estar apercibidos y permitir su eterna voluntad en nosotros.

¿Cuál es el cántico ciento treinta y siete?

SALMO mil trescientos setenta y uno Al lado de los ríos de Babilonia,nos sentábamos a plañir,acordándonos de Sión,2 En los sauces de las orillasteníamos colgadas nuestras cítaras.3 Allá nuestros guardas nos solicitaban cantos,y nuestros opresores, alegría:«¡Canten para nosotros un canto de Sión!».4 ¿De qué manera podíamos cantar un canto del Señoren tierra extranjera?5 Si me olvidase de ti, Jerusalén,que se paralice mi mano derecha;6 que la lengua se me pegue al paladarsi no me acordase de ti,si no pusiese a Jerusalénpor encima de todas y cada una mis alegrías.7 Recuerda, Señor, contra los edomitas,el día de Jerusalén,cuando decían: «¡Arrásenla!¡Asuelen hasta sus cimientos!».8 ¡Urbe de Babilonia, la asoladora,feliz el que te devuelva el mal que nos hiciste!9 ¡Feliz el que tome a tus hijosy los estrelle contra las rocas