Salmo 139

Del profesor de coro. De David

El cántico ciento treinta y nueve es un cántico que recuerda cuando rompemos el vidrio por una urgencia, debido a que en este precioso texto el salmista David clamaba por la clemencia del Padre divino, pese a que sabía que fue considerado un hombre con arreglo al corazón de DIOS, pues comprendía que día tras día era nueva experiencia y no podía vivir de cosas pasadas. También busca ser el Padre eterno con nuestras vidas, por el hecho de que desea que sus hijos sean ágiles y procuren complacerlo diariamente. El popular refrán reza que no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy; y la más esencial de esas cosas es provocar el poder de DIOS en nuestras vidas a raíz de la oración y el agradecimiento.La intervención divinaEl salmista David sabía que no se podía ocultar de la gloria de DIOS en ningún sitio por el hecho de que uno de los atributos del Padre es que es omnipresente, lo que no es otra cosa que estar en todos lados al tiempo. Ni que se ocultara en la oscuridad, ni bajo la tierra podría desaparecerse de DIOS, a lo que David comprendió muchas consideraciones, entre las que figuraba un examen diario, pues DIOS conocía sus caminos.

¿Cuál es el sueño de Dios en el cántico ciento treinta y nueve?

Así como lo hizo en la vida del salmista David, el Padre divino conoce todo sobre sus hijos desde el instante en que se levantan, hasta el momento en que se acuestan, inclusive hasta el número de sus pelos, con lo que se debe invocar día a día la presencia, clemencia y perdón de DIOS, con la meta de ser personas trasparentes hacia él y al planeta, aparte de no vivir en una doble vida en el camino que conduce a la vida eterna. Entendiendo esto, el salmista luchaba por entender la gloria infinita de DIOS, mas como no lo consiguió debió prepararse para obedecer para marcar un punto de inflexión en su vida desde la primera vez que dejara que la acción del poder del Padre divino interviniese en su vida.David sabía que había sido formado desde el vientre de su madre con una asignación eterna que pasaría por diferentes procesos para llegar a aquel punto de inicio en donde DIOS le dotó para ser su embajador y probar que el reino de los cielos y su justicia son los que tienen el control sobre la tierra. A pesar de esto el salmista David se enfurecía y apenaba cuando entendía que bastantes personas no deseaban admitir la palabra y el mensaje de salvación que estaba en boca de este hombre glorioso elegido por el eterno. Ubicuidad y omnisciencia de DiosEl cántico ciento treinta y nueve expresa que los pensamientos de DIOS eran mayores que los de él, mas su deseo era visualizar en vida que su obra por la extensión del reino no pasaba bajo la mesa, con lo que se esforzaba diariamente por hacer realidad el sueño del Padre divino, que no es otro que lograr la mayor cantidad de ánimas para percibir el regalo más apreciado que es la salvación y la vida eterna que solo proceden del eterno DIOS.

¿Cuál es el cántico ciento treinta y nueve?

SALMO mil trescientos noventa y uno Del profesor de coro. De David. Cántico.Señor, me sondeas y me conoces2 sabes si me siento o bien me levanto;de lejos percibes lo que pienso,3 te das cuenta si camino o bien si reposo,y mis pasos te son familiares.4 Ya antes que la palabra esté en mi lengua,tú, Señor, la conoces plenamente;5 me rodeas por detrás y por delantey tienes puesta tu mano sobre mí;6 una ciencia tan fenomenal me sobrepasa:es tan alta que no puedo alcanzarla.7 ¿A dónde voy a ir para estar lejos de tu espíritu?¿A dónde escaparé de tu presencia?8 Si subo al cielo, allá estás tú;si me tiendo en el Abismo, estás presente.9 Si tomara las alas de la auroray fuera a morar en los límites del mar,10 asimismo allá me llevaría tu manoy me mantendría tu derecha.11 Si dijera: «¡Que me cubran las tinieblasy la luz sea como la noche a mi alrededor!»,12 las tinieblas no serían oscuras para tiy la noche va a ser clara como el día.13 Tú creaste mis supones,me plasmaste dentro de mi madre:14 te doy gracias por el hecho de que fui formadode forma tan fenomenal.¡Qué fantásticas son tus obras!Tú conocías hasta el fondo de mi alma15 y nada de mi ser se te escondía,cuando era formado en lo secreto,cuando era tejido en lo profundo de la tierra.16 Tus ojos ya veían mis acciones,todas estaban en tu Libro;mis días estaban escritos y señalados,antes que uno solo de ellos existiese.17 ¡Qué bastante difíciles son para mí tus propósitos!¡Y qué enorme, Santo dios, es el conjunto de ellos!18 Si me pongo a contarlos,son más que la arena;y si terminara de hacerlo,aún entonces proseguiría junto a ti.19 ¡Esperemos, Santo dios, hicieses fallecer a los malvadosy se apartaran de mí los hombres sanguinarios,20 esos que charlan de ti con perfidiay en balde se sublevan contra ti!21 ¿Quizás no odio a los que te odiany detesto a los que te desdeñan?22 Yo los detesto inexorablemente,y son para mí verdaderos oponentes.23 Sondéame, Santo dios, y penetra mi interior;examíname y conoce los que pienso;24 observa si estoy en un camino falsoy llévame por el camino eterno.