Salmo 143

Salmo de David

El cántico ciento cuarenta y tres se transforma en una oración que meridianamente rogaba la clemencia de DIOS por la parte del puño y letra del salmista y versista David, hombre leal al Padre divino y quien día tras día procuraba complacerle con su psique, ánima ser y corazón, mas los instantes bastante difíciles se hacían una parte de su vida, y precisaba de ese espaldarazo del cielo para rememorar que su obra no quedaría en balde, y que exactamente el mismo DIOS estaba seguro de cada una de las capacidades que estaba soltando sobre su vida para ser un hombre abrebotellas de caminos y nuevas brechas que engrandecerían el nombre de DIOS en la tierra.No obstante su inseguridad habitualmente le hacía meditar que efectivamente no era merecedor de todas y cada una de las cosas de bendición que le sucedían, y en cierta manera es cierto por el hecho de que absolutamente nadie merece el amor de DIOS ni su clemencia, mas en el más grande sentimiento de amor y aprecio ágape, se plació en darnos la salvación y poner a nuestra predisposición su clemencia y amor inacabable para enfrentar todos y cada uno de los inconvenientes de la vida y plantarnos como dignos representantes del reino de los cielos en frente de una sociedad alejada y necesitada del mensaje de salvación.Este sentimiento de seguridad y también inconformidad le hacía a David meditar que el juicio de DIOS estaba cerca para su vida, mas mediante esto el clamaba con mucho furor y temblor al Padre eterno a fin de que el juicio no lo consumiese a él, a pesar de muchos fallos que cometió. En la mitad de su lamento solicitaba justicia y juicio para los contrincantes de DIOS y de la obra de su elegido en la tierra a fin de que no quedase en absurdo la justicia divina que no tiene comparación a la justicia terrenal.En lo natural se podía meditar que el salmista David se hallaba decaído y carente de ayuda singular para proseguir adelante, mas lo que verdaderamente pretendía era ordenar su vida, primero para lograr la auténtica paz en su vida, y después para ser ejemplo a otros de lo que el Padre eterno puede efectuar en la vida de cada persona.En ese instante asimismo levantaba un lamento sobre todas y cada una de las personas intolerantes que no se hallaban respaldando el movimiento de DIOS dirigido por David en ese entonces, sino se dedicaban a boicotear la poderosa intervención eterna del Padre divino por medio de la vida del salmista y rey David. Por este y otros casos es que al Padre divino le resulta interesante la forma de enfocar nuestras vidas, en tanto que en la mitad del deambular, se pueden presentar cosas que afectan el ritmo de lo que el dador y consumador de la vida ha empezado a hacer en nosotros, con lo que quiere que el deseo de superación y determinación en sobre todas y cada una de las cosas gustar a DIOS, nos dejará ponernos los lentes que dejarán enfocarnos mejor en el punto y final, que es la meta en la que nuestro propósito en DIOS va a estar culminado

¿Cuál es el cántico ciento cuarenta y tres?

SALMO mil cuatrocientos treinta y uno Cántico de David.Señor, escucha mi oración,atiende a mi plegaria;respóndeme, por tu lealtad y tu justicia.2 No llames a juicio a tu servidor,porque ningún ser viviente es justo en tu presencia.3 El oponente me persiguió a muerte,aplastó mi vida contra el suelo;me introdujo en las tinieblas,como a los fallecidos de hace muchos años.4 El aliento se extingue en mi interior,mi corazón flaquea en mi pecho.5 Recuerdo de los tiempos pasados,medito tus acciones;considero la obra de tus manos6 y extiendo mis brazos cara ti:suspiro por ti como tierra reseca.7 Respóndeme en seguida, Señor,porque estoy sin aliento.No me escondas tu semblante,para que no sea como los que bajan a la fosa.8 Que experimente tu amor por la mañana,porque confío en ti;indícame el camino que debo continuar,porque a ti elevo mi ánima.9 Líbrame, Señor, de mis contrincantes,porque me cobijo en ti;10 enséñame a hacer tu voluntad,porque eres mi Dios.Que tu espíritu benevolente me conduzcapor una tierra llana.11 Por amor de tu Nombre, Señor,consérvame la vida.Por tu justicia, sácame del peligro;12 por tu lealtad, destroza a mi enemigo;aniquila a mis opresores,porque soy tu servidor.