Salmo 32

La dicha del perdón

El cántico treinta y dos expresa muchas de las peculiaridades que tendrán las personas que se sostienen en obediencia, y las que DIOS ha preparado en compensación de la lealtad. El salmista David trabajaba diariamente por conseguir todas de ellas para marcar un cambio glorioso de su destino, comprendiendo que antes que conociese a DIOS tenía un modo de vida, mas después de entrar a los caminos del Padre divino, la vida da un giro trescientos ochenta grados con la meta de que las personas no sean iguales en su formas y formas de proceder, siendo protagonistas de una renovación que solo puede ofrecer el poder de DIOS.El cántico treinta y dos asimismo era un tiempo de conseguir venerar a DIOS conforme con lo escrito, con lo que el salmista sabía que era una necesidad contar a DIOS lo sucedido en el día tras día. David fue tan humano como todos y cada uno de los que tenemos la ocasión de leer este escrito, mas reconocía su necesidad de DIOS por el hecho de que no podía confiar en su fuerza o bien emociones, por el hecho de que llegan a un límite.Él es uno de los más claros ejemplos de devoción registrados en la biblia con lo que la humanidad debe fijarse en su nivel de veneración y lealtad, para buscar diariamente y con furor la presencia de DIOS. Si consigues tener un nivel de amedrentad con el Padre divino, tal como como David lo hacía, vas a poder tener la fuerza y vitalidad de una parte del cielo para presentarte aprobado y dispuesto para sortear cualquier contrariedad que se quiera interponer en el camino.La oración al Padre eterno se puede transformar asimismo en una bella canción, característica que tenía David, en tanto que todos y cada uno de los cánticos que recitaba inspirado por DIOS, se transformaron en hermosas letras que hasta hoy se cantan en las iglesias, y que los fieles tienen en su recuerdo diariamente. Los cánticos son tan esenciales que cada uno de ellos de ellos se diseñó para servir de guía en distintas situaciones puntuales, para ser el consejo preciso de una parte del cielo conforme sea el paso, recordando que por medio de la palabra de DIOS se hallan a todas y cada una de las contestaciones sobre la vida que puedan presentarse a lo largo del tiempo.El salmista asimismo sugiere en el escrito que no solo es esencial la oración y la veneración a DIOS, el meollo o bien la diferencia de este tema se patentiza en el de qué forma lo podemos hacer, y como le complace al Padre eterno que le adoremos. El salmista sugiere que a DIOS le complace un cantico nuevo con alborozo, esto es, con plena alegría y seguridad de que por medio de la veneración espontánea y honesta vamos a poder lograr el apoyo y la ayuda del cielo que precisamos, con la meta de conseguir ver el milagro.Actualmente no solo debemos venerar por apreciar percibir un milagro del cielo a cambio, asimismo lo debemos hacer como agradecimiento al sacrificio de la cruz que hizo Jesús por una humanidad necesitada de su intervención diariamente.

¿Cuál es el cántico treinta y dos?

SALMO trescientos veintiuno De David. Poema.¡Feliz el que ha sido exculpado de su pecadoy liberado de su falta!2 ¡Feliz el hombre a quien el Señorno le tiene presente las culpas,y en cuyo espíritu no hay doblez!3 Mientras que me quedé mudo,mis huesos se consumían entre continuos lamentos,4 pues de día y por la noche tu mano pesaba sobre mí;mi savia se secaba por los ardores del verano.5 Mas reconocí mi pecado,no te oculté mi culpa,pensando: «Confesaré mis faltas al Señor».¡Y disculpaste mi culpa y mi pecado!6 De ahí que, que todos tus fieles te supliquenen el instante de la angustia;y cuando penetren las aguas caudalosasno van a llegar hasta ellos.7 Tú eres mi cobijo,tú me libras de los peligrosy me llenas con la alegría de la salvación.8 Yo te instruiré,te voy a enseñar el camino que debes seguir;con los ojos puestos en ti, voy a ser tu consejero.9 No sean irracionales con el caballo y la mula,cuyo brío hay que contener con el bozal y el frenopara poder acercarse.10 ¡Cuántos son los tormentos del desalmado!Pero el Señor cubrirá con su indecente que confía en él.11 ¡Alégrense en el Señor, regocíjense los justos!¡Canten dichosas los rectos de corazón!

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