Salmo 7 – Plegaria pidiendo Vindicación

El cántico siete asimismo puede ser llamado “Apelación del Justo al Supremo Juez”. Como los precedentes el titulo en el primero versículo afirma que su autor fue David, allá mienta a Cus, un personaje que no se sabe quien es con precisión. Ciertos piensan que Cus es un cortesano de Saúl que conspiró contra David cuando era joven pues estaba envidioso, pues ganaba al pueblo.Saúl y DavidSin embargo el cántico puede estar inspirado en otra situación, en tanto que en sus últimos versículos tienen una base sapiencial, y hace resplandecer que la composición fue hecha en diferentes temporadas. Así señala que tiene más de un autor que continúan anónimos. La oración no contiene un ritmo regular y la distribución de sus estrofas no es homogénea. Empieza con una ruega para defenderse y recita una confesión inocente aguardando por el juicio de Dios.Este Cántico es el indicado para solicitar socorro en el de ser atacado inmerecidamente. Aquellos que hayan sido victimas de una gracieta atroz ocasionada por personas próximas, extraños y que desean una solución. Si te sientes desamparado y buscas un escudo realmente fuerte lee este cántico y vas a sentir una protección interna. Dios es nuestro cobijo, estamos en él y él en . Nos sostiene sanos y nos llena de gracia.

Lo que afirman las estrofas

Este es un género de oración que tiene tonos tristes y puede ser asociado con un lamento. El hombre llamado Cus es asimismo relacionado con un esclavo de un sitio conocido como cus. En contraste a el resto Cánticos donde se solicita castigar a un contrincante o bien ruega por la protección de un contrincante, este se concentra en uno en especifico que le causa mucho daño y le agrada acosar al salmista tal y como si fuera una fiera hambrienta. Quien reza siente que su vida o bien su ánima está en riesgo y solo puede ser salvado por Yahvé. Si se considera la situación de David cuando es perseguido por Saúl encaja perfecto con este verso. Los que son justos siempre y en toda circunstancia están en incesante riesgo puesto que aquellos que son desalmados acostumbran a ser mayoría.Luego viene un acto de confianza, una confesión de todas y cada una de las cosas que no hizo. Como David le testimonió a Saúl que era inocente de todas y cada una de las cosas que se le acusaba y advertía que solo eran calumnias. De está forma el salmista no tiene culpas ni remordimientos, tiene la conciencia limpia. De ahí que que le solicita a Dios el peor de los castigos, pues sabe que no se lo merece.Los V.7 y doce son diferentes a el resto, son los que se consideran como los compuestos en otro instante y por otro autor. El estilo tiene otro tono brusco y pensamientos profundos. Tiene exactamente la misma base del justo que fue acusado sin motivos por sus contrincantes y ahora busca la solución de Dios.  Acá se demandan el juicio que va a poner fin al pecado en el planeta. En este nuevo orden no va a haber sitio para la maldad y los justos van a ser retribuidos.En los V. nueve y diez se declara a Yahvé como el juez del pueblo puesto que es quien ejecuta el resolución, pues solo Él conoce la verdad del corazón y de los riñones del hombre. Lo único que se busca era que la malicia del impío se acabe por medio de la repercusión del justo. En el v. once hasta el catorce, se remarca el escudo que representa Dios, la ira que desata entre los culpables realmente es palpable todos y cada uno de los días. Esa es la enseñanza de este fragmento.El resto de los versículos proclaman la justicia divina que se desencadena para todos, de forma continua y enigmática. Quien peca es victima de su maldad, va a ser como un cazador que cae en su trampa. Al final solo se puede dar las gracias y loar a nuestro señor por su justicia y su gloria.

¿Cuál es el Cántico siete?

SALMO setenta y uno Lamentación de David. La que cantó al Señor a propósito de Cus, el benjaminita.2 Señor, Santo dios, en ti me refugio:sálvame de todos y cada uno de los que me persiguen;3 líbrame, a fin de que absolutamente nadie pueda atraparmecomo un león, que destruye sin antídoto.4 Señor, Dios santo, si cometí alguna bajeza,o hay crímenes en mis manos;5 si he pagado con traición a mi amigoo he desposeído sin razón a mi adversario:6 que el contrincante me persiga y me alcance,que aplaste mi vida contra el sueloy deje tendidas mis supones en el polvo.7 Levántate, Señor, lleno de indignación;álzate contra el fervor de mis contrincantes.Despierta para el juicio que has convocado:8 que una reunión de pueblos te rodee,y presídelos tu, desde lo alto.9 El Señor es el Juez de las naciones:júzgame, Señor, de conformidad con mi justiciay conforme con mi integridad.10 ¡Que se acabe la maldad de los impíos!Tú que sondeas las psiques y los corazones,tú que eres un Dios justo, apoya al inocente.11 Mi escudo es el Dios Muy alto,que salva a los rectos de corazón.12 Dios es un Juez justoy puede irritarse en cualquier instante.13 Si no se transforman, afilará la espada,tenderá su arco y apuntará;14 va a preparar sus armas letales,dispondrá sus flechas incendiarias.15 El desalmado concibe la maldad,está grávido de malicia y da a luz la patraña.16 Cavó una fosa y la profundizó,pero mismo cayó en la fosa que hizo:17 su maldad se vuelve sobre su cabeza,su violencia recae en su cráneo.18 Voy a dar merced al Señor por su justiciay voy a cantar al nombre del Señor Muy alto.

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