Salmo 81

Bondad de Dios y perversidad en Israel

El cántico ochenta y uno es un cántico conocido asimismo como una oración para a celebración de los Tabernáculos o bien Exhortación a Festejar Con dignidad la Pascua. Es de los cánticos atribuidos a Asaf como lo afirma su título.  Cuenta con diecisiete versículos divididos en 2 partes, cada una es diferente si bien parta de una misma inspiración. Pueden ser cánticos yuxtapuestos conforme los críticos. La segunda fracción del versículo seis al diecisiete es sobre el oráculo que censura a Israel, tomando como ocasión las fiestas se les reprocha la infidelidad a los israelistas.Se invita a mudar el comportamiento que se tiene para poder quitar a los oponentes y progresar como sociedad. Aquellos castigos que ha recibido esta nación ha sido solamente por desobedecer en determinadas circunstancias las leyes divinas. Solo se puede curar volviendo a cumplirlas y lograr la benevolencia de Dios. Este es un cántico que se acopla a las fases de las liturgias que hay en el mes de septiembre y octubreEstas celebraciones empezaban con la alegría del día del año y acababan en los negocios, mas en el intermedio se aprecian las tristezas causadas por la expiación y la carencia de obediencia con los mandamientos de Dios. De ahí que al comienzo el himno tiene otro matiz lírico que tras los primeros seis versículos se transforman en un poema más serio y amenazador con carácter profético.Estrofas del salmo:Himno para festejar las fiestas anuales.Oráculo en el que Dios reprocha a su pueblo.

Significado de los versículos

Del versículo 1 al seis se comienza una convidación para disfrutar las celebraciones que diríase que son de los tabernáculos que son las fiestas de preferencia el quince de Julio, y que pueden ser festejadas con el acompañamiento de cualquier instrumento. Lo más probable es que la llamada sea para los levitas encargados de la orquesta del templo, que debían sostener la alegría al instante de comenzar las celebraciones.A pesar de las pistas y las biblias católicas, muchos autores creen que se trata de las fiestas de pascua, puesto que existen algunos detalles de los tabernáculos que no se mientan en tal poema. Entonces el salmista considera que las fiestas son una parte de la ley de Israel las que eran un testimonio de las peticiones que las tribus le hacían a Dios.En el seis al diecisiete, se cambia el tono lirico y empieza la amonestación de ocular del Señor. Cuando diríase que “hay una voz que no conocía” se refiere al anuncio del oráculo que profetisa de una parte de Dios. Se adopta el lenguaje de los viejos para captar la atención del pueblo cara Yahvé. Israel ha tenido muchos beneficios como la terrible carga de ser el esclavo de Egipto, o bien las aguas de Meribá que fueron transformadas en aguas bebibles.Se le recuerda al pueblo que hay un solo Dios y por tanto no puede haber otros ídolos a quienes loar. De ahí que se habla del exilio pues cuando esto ocurrió el pecado de la idolatría a otros dioses desapareció prácticamente por completo. El salmista desea que el pueblo vuelva a las andaduras de las leyes, al camino de Dios, basándose en la esperanza que provee el recuerdo de las hazañas que hace ya un tiempo estuvieron para asistir al pueblo escogido.

¿Cuál es el Cántico ochenta y uno?

 SALMO ochocientos once Del profesor de coro. Con la cítara de Gat. De Asaf.2 ¡Canten con alborozo a Dios, nuestra fuerza,aclamen al Dios de Jacob!3 Entonen un canto, toquen el tambor,y la cítara armoniosa, así como el harpa.4 Toquen la trompeta al salir la luna nueva,y el día de luna llena, el día de nuestra celebración.5 Por el hecho de que esta es una ley para Israel,un precepto del Dios de Jacob:6 se la impuso como regla a José,cuando salió de la tierra de Egipto.Oigo una voz ignota que dice:11c «Abre tu boca y la voy a llenar con mi palabra.7 Yo quité el peso de tus espaldasy tus manos quedaron libres de la carga.8 Clamaste en la consternación, y te salvé;te respondí escondo entre los truenos,aunque me provocaste al lado de las aguas de Meribá.9 Oye, pueblo mío, atestiguo contra ti,¡esperemos me escuchases, Israel!10 No vas a tener ningún Dios extraño,no adorarás a ningún dios extranjero:11 , el Señor, soy tu Dios,que te hice subir de la tierra de Egipto.12 Mas mi pueblo no escuchó mi voz,Israel no me quiso obedecer;13 de ahí que los entregué a su obstinación,para que se dejasen llevar por sus caprichos.14 ¡Esperemos mi pueblo me escuchase,e Israel prosiguiera mis caminos!15 Yo sometería a sus contrincantes en un momento,y volvería mi mano contra sus opresores.16 Los contrincantes del Señor deberían halagarlo,y ese sería su destino para siempre;17 nutriría a mi pueblo con lo mejor del trigoy lo saciaría con miel silvestre».

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