Salmo 83

Plegaria pidiendo la destrucción de los contrincantes de Israel

El cántico ochenta y tres es una composición  donde se le ruega de nuevo a Dios que asista de forma directa a Israel a defenderse de sus contrincantes. En el instante en el que fue inspirado la realización del poema, Israel era asediado por pueblos vecinos como Edom, Moab, Amón y Amalee.El Cántico lo explica con escasos detalles mas en del versículo 1 al nueve charlan de la confabulación que tienen algunos pueblos contra Israel. El salmista piensa que el Dios que resguarda a su heredad lo ha dejado abandona tras ver que es arrollado por sus contrincantes y Él no hace nada para detenerlos ni castigarlos por este motivo.  De ahí que el versista solicita a voces una ayuda pues el riesgo en el que se ve la comunidad de Israel es muy grave y desea que el Padre Divino salga de su silencio y letardo.Aquellos que se atrevieron a dañar al pueblo escogido son contrincantes de Dios puesto que se sabe que son los protegidos y absolutamente nadie debería atacarles mas estos pueblos no se enmutaron y prosiguieron. La oración se torna un tanto trágica cuando diríase que los hostigadores desean borrar al pueblo del mapa y que no quede ni tan siquiera el recuerdo de su nombre.  A lo largo de muchos años el Señor de los cielos había hecho prodigios en favor de Israel mas como ahora se ve abandona mucho aprovecharon la ocasión para hundirlo como nación.El salmista consigue nombrar a los culpables haciendo que la ruega sea más directa respecto a a destrucción de los contrincantes y la capacidad de defenderse de ellos. Entre ellos está el pueblo de Edom que eran los nomadas, Los Ismaelistas al norte de Arabia, Los Agarenos que están al este de Moab, Geballa de las tiendas de Edom, Amón, y por útlimo el más esencial de los oponentes puesto que es uno de los más viejos, Ameleec al sur de Palestina.En realidad todos estos contrincantes no conspiraban al tiempo mas el salmista los junto todos dando la ilusión de que de esta forma era y poder tener más fuerza en su ruega. En la segunda una parte del cántico que empieza del versículo diez hasta el diecinueve se expresa el deseo por el hecho de que los desalmados que hieren al pueblo de Dios reciban su justo.Hay muchas victorias que se hicieron es Israel mas lo cierto es que la mayor parte fueron resultado de la mano de Yahvé, se resaltan ciertas como la de Barac, el campeón de Sisara; la de los Hijos de Israel victoriosos de Yabín. Estos recuerdos fueron empleados para remover la memoria del Señor y que intervenga en la lucha de su gente.A través de la historia fantástica de Salém, el salmista demanda un daño severo a los que procuran llegar a su morada destrozando a Israel. Con alusiones se consigue percibir el deseo del fuego que quiere en sus contrincantes el versista, quien solo desea que el miedo a Rey del Cosmos haga tremer a los atacantes y reculen en su desalmado plan.

¿Cuál es el cántico ochenta y tres?

SALMO ochocientos treinta y uno Canto. Cántico de Asaf.2 ¡Oh Dios, no te quedes mudo,Dios mío, no guardes silencio,no continúes inmóvil!3 Mira de qué forma se agitan tus enemigosy levantan la cabeza tus adversarios:4 hacen planes contra tu puebloy conspiran contra tus protegidos.5 Dicen: «Vamos a suprimirlos como nación,que ya ni se miente el nombre de Israel».6 De esta forma conspiran de común acuerdoy sellan una coalición contra ti.7 Son los campamentos de Edom,los ismaelitas, moabitas y agarenos;8 Guebal, Amón y Amalec;Filistea, con los habitantes de Tiro;9 hasta los asirios se asociaron con ellosy prestaron ayuda a los descendientes de Lot.10 Trátalos como a Madián y como a Sísara,como a Jabín en el torrente Quisón:11 fueron erradicados en Endory se transformaron en abono de la tierra.12 Trata a sus jefes como a Oreb y a Zeeb,y a sus príncipes como a Zebá y a Salmaná,13 los que dijeron: «¡Conquistemos para nosotroslos territorios de Dios!».14 Transfórmalos, Dios santo, en hojarasca,en paja agitada por el viento.15 Como fuego que abrasa la selva,como llama que incendia las montañas,16 persíguelos con tu tormenta,llénalos de terror con tu borrasca.17 Cúbreles el semblante de afrenta,para que procuren tu Nombre, Señor.18 Queden abochornados, aterrorizados por siempre,y desaparezcan llenos de confusión,19 a fin de que reconozcan que solo llevas el nombre de «Señor»,el Muy alto sobre toda la tierra.

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