Salmo 89

Pacto de Dios con David

El cántico ochenta y nueve es muy extenso y variado, contiene ruegas, protestas, y promesas divinas, todo en cincuenta y tres versículos escritos por Etam, el indígena.  El salmista hace una comparación de las promesas divinas que se habían hecho sobre la duración que tendría la dinastía davinica, y la realidad contradictoria en la que se halla hoy día, la que se vuelve angustiante tras la espera de tal acuerdo. La causa de la oración es según lo que parece una guerra que golpeó a Israel dejando desastrosos resultados. Críticos creen que el versista forma de los repatriados de la nación o bien que vive en el exilio, lo que señala que el enfrentamiento pudo ser por la invasión de los babilonios.La oración es bastante larga por la que puede fragmentarse en 5 partes:La promesa de protección Dios hacía David y su dinastía.Himno de loa a la lealtad divina, al Rey del cosmos, Yahvé.Comentario a la coalición indestructible del Padre Divino con su leal siervo.Quejas por degradación y rotura entre la dinastía davidica y su autor.Suplica de liberación y restablecimiento de Israel como Nación.Del versículo 1 al cinco se refiere a la promesa divina, mas ya antes de abordar de una vez a ella, el salmista comenta primero que la relación que tiene Dios con su heredad se desarrolla conforme la lealtad y la piedad (atributos que continúan en Él para siempre) que Él demande. De esa forma es que se adquiere la confianza para charlar con Yahvé sobre los inconvenientes que se encara y iniciar la conversación sobre el acuerdo de Dios y su pueblo. Hay fe de que el muy, muy alto prosigue siendo igualmente piadoso si bien produzca castigos fuertes, no puede desamparar a sus escogidos. Los juramentos que el Padre Divino haga son sagrados y en consecuencia son estables y también inmutables, de entre todas y cada una de las que se ha hecho la que sobresale es la de David.Del versículo seis al diecinueve se alaba al autor del cosmos, sus maravillas que sería la naturaleza la que es la primera en reconocer la soberanía del Señor. Hasta en  el cielo la presencia de Dios es temida y afirme de reverencia ante exactamente los mismos ángeles del cielo. El planeta le pertenece a Dios por ser su autor y su poder divino se manifiesta en el dominio de las fuerzas de la naturaleza, como domestico al mar y sostuvo sus olas para poner punto y final al caos que Rahab estaba ocasionando.Del versículo veinte al treinta y ocho se habla de la coalición con David, el cántico resalta una suerte de relación paternal entre Yahvé y David, hasta el punto que la promesa jamás tendría fin. Se suponía que el acuerdo era tan fuerte que no se rompería si bien las leyes de Él no fueran mantenidas por su ungido. El trono de Yhavé va a ser testigo del cumplimiento de sus palabras puesto que su posteridad va a ser hasta el momento en que se acabe el sol y la luna.Del versículo treinta y nueve al cuarenta y seis comienza la decepción por un salmista agobiado que ya no desea continuar esperando por ver el juramento de Dios hacerse realidad. y del Versículo cuarenta y siete al cincuenta y tres concluye con la oración y el interrogante del salmista que considera que Dios está enojado por el hecho de que si no es de este modo entonces, ¿Por qué razón no recuerda de su promesa?. Con humildad el versista trata de enseñar la necesidad del pueblo para desplazar la iniciativa del Señor y de este modo conseguir que los salven. El cántico acaba con la doxología del tercer libro del Salterio.

¿Cuál es el cántico ochenta y nueve?

SALMO ochocientos noventa y uno Poema de Etam, el indígena.2 Voy a cantar eternamente el amor del Señor,proclamaré tu lealtad por todas y cada una de las generaciones.3 Pues has dicho: «Mi amor se sostendrá eternamente,mi lealtad está consolidada en el cielo.4 Yo sellé una coalición con mi escogido,hice este juramento a David, mi servidor:5 «Estableceré tu descendencia por siempre,mantendré tu trono por todas y cada una de las generaciones».6 El cielo celebre tus maravillas, Señor,y tu lealtad en la reunión de los santurrones,7 pues ¿quién es equiparable al Señor en las alturas?¿quién como el Señor entre los hijos de Dios?8 Dios es temible en el consejo de los beatos,más grande y horrible que cuantos están a su alrededor,9 Señor, Dios del cosmos, ¿hay alguien como ?Tú eres fuerte y estás rodeado de lealtad.10 Tú dominas la soberbia del mary alivias la altiveza de sus olas;11 aplastaste a Rahab como a un cadáver,deshiciste a tus oponentes con tu brazo poderoso.12 Tuyo es el cielo, tuya la tierra:tú basaste el planeta y todo cuanto hay en él;13 has creado el norte y el sur,el Hermón y el Tabor ovacionan tu Nombre.14 Tu brazo está repleto de poder,tu mano es fuerte, alta es tu derecha;15 la Justicia y el Derecho son la base de tu trono,el Amor y la Lealtad te anteceden.16 ¡Feliz el pueblo que sabe ovacionarte!Ellos pasearán a la luz de tu rostro;17 se van a alegrar sin cesar en tu Nombre,serán exaltados a raíz de tu justicia.18 Por el hecho de que eres su gloria y su fuerza;con tu favor, incrementas nuestro poder.19 Sí, el Señor es nuestro escudo,el Beato de Israel es verdaderamente nuestro rey.20 Tú charlaste una vez en una visióny afirmaste a tus amigos:«Impuse la corona a un valiente,exalté a un guerrero del pueblo.21 Hallé a David, mi servidor,y lo ungí con el óleo sagrado,22 a fin de que mi mano esté siempre y en todo momento con ély mi brazo lo haga poderoso.23 El oponente no lo superará,ni van a poder oprimirlo los malvados:24 aplastaré a sus contrincantes ante ély voy a golpear a los que lo detestan.25 Mi lealtad y mi amor lo van a acompañar,su poder medrará a raíz de mi Nombre:26 extenderé su mano sobre el mary su derecha sobre los ríos.27 El me dirá: «Tú eres mi padre,mi Dios, mi Roca salvadora».28 Yo lo formaré mi primogénito,el más alto de los reyes de la tierra.29 Le aseguraré mi amor eternamente,y mi coalición va a ser estable para él;30 le voy a dar una descendencia eternay un trono durable como el cielo.31 Si sus hijos abandonan mi enseñanzay no proceden conforme con mis juicios;32 si profanan mis preceptosy no observan mis mandamientos,33 castigaré sus rebeldías con la varay sus culpas, con el látigo.34 Mas a él no le retiraré mi amorni desmentiré mi fidelidad;35 no quebrantaré mi alianzani cambiaré lo que salió de mis labios.36 Una vez juré por mi santidad–¡nunca engañaré a David!–:37 «Su descendencia continuará para siemprey su trono, como el sol en mi presencia;38 como la luna, que continúa por siempre,será firme su sede en las alturas».39 Mas te has irritado contra tu Ungido,lo has rechazado y despreciado;40 despreciaste la coalición con tu servidor,profanaste por tierra su insignia real.41 Abrirse brechas en sus murallas,redujiste a restos sus fortalezas;42 los que pasan por el camino lo desposeen,y es la mofa de sus vecinos.43 Levantaste la mano de sus contrincantes,llenaste de alegría a sus enemigos;44 desgastaste el filo de su espaday no lo mantuviste en el combate.45 Le quitaste su cetro gloriosoy derruiste por tierra su trono;46 abreviaste los días de su juventudy lo cubriste de vergüenza.47 ¿Hasta en qué momento, Señor? ¿Te esconderás por siempre?¿Va a arder tu fervor como el fuego?48 Recuerda, Señor, qué corta es mi viday qué fugaces creaste a los hombres.49 ¿Quién va a vivir sin ver la muerte?¿Quién se librará de las garras del Abismo?50 ¿Dónde se encuentra, Señor, tu amor de otro tiempo,el que juraste a David por tu lealtad?51 Recuerda, Señor, las ignominias de tu servidor:yo debo aguantar los insultos de los pueblos.52 ¡De qué manera ofenden las huellas de tu Ungido!53 ¡Bendito sea el Señor eternamente!¡Amén! ¡Amén! 

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