Salmo 90

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

El cántico noventa habla de 2 temas diferentes, por una parte equipara la eternidad de Dios con la corta vida del hombre, al paso que por otro lado mienta a Israel como nación y solicita por ella. Esta oración asimismo se conoce como la “Fugacidad de la vida humana” o bien “Meditación sobre la vida humana”. El estilo es bello y atractivo, el creador conforme el título, es Moisés, quien es conocido como varón de Dios. No obstante ciertos consideras que David pudo haber escrito este cántico y es puesto en boca de Moisés por la ficción. Además de esto hay algunos versículos que confunden la data de su composición y determinados críticos mencionan a que es de redacción múltiple.Se dividen en 2 grandes partes, con diecisiete versículos. Moisés clama a Dios como único ser eterno (ver. 1) “oh Señor tu eres de generación en generación”, es el autor y el consolador. El versista comienza con la grandiosidad del Padre Divino y su inmortalidad, quien considera mil años como un día. En frente de toda esa gloria se halla entonces la insignificancia del hombre, quien no está en el cielo con Dios sino más bien en la tierra, y además de esto está repleto de pecados. Tras el tercer versículo, el salmista teme a la ira de Dios, que puede despertarse con la naturaleza pecadora de los hombres y solicita a Yahvé por redención y sabiduría para llevar nuestra fugaz vida conforme los propósitos del Señor, y que de esta manera prosperen las obras de nuestras manos, por su clemencia, gloria y bondad.Por las faltas, las vidas humanas pasan de forma penosa y veloz con una incesante turbación. No obstante no nos dejamos llevar por la pena de la triste existencia, siempre y en todo momento sostenemos la confianza en Dios, ignorando completamente el dolor puesto que la fuerza del Señor es demasiado elevada para dejarnos vencer por la melancolía.La segunda una parte del cántico, lo podemos elegir como un ejemplo para ponernos adelante y no permitir que nuestros proyectos se caigan, puesto que las obras que pretendamos emprender las debemos poner siempre y en toda circunstancia ante Yahvé y solicitar continuamente por la prosperidad de nuestras vidas. Si bien este es otro punto de vista el cántico originalmente se refiere a la comunidad de Israel como tal. Es que ya antes en la oración se veía la relación de cualquier humano con el muy alto mas ahora se equipara solo con los nacidos en Jerusalém.El tono cambia a un toque más pasivo puesto que el filtro de un Dios lejano desaparece y viene transformado en el Padre que siempre y en toda circunstancia está presente para asistir a su pueblo ante cualquier catástrofe. Acá es cuando empieza la ruega, el salmista habla de forma directa con Dios, se desespera pues la sociedad a sufrido una degradación y un daño muy doloroso, y no aguanta ver como es que su Señor se ha perdido, se pregunta en qué momento acabará tanto sufrimiento.No se sabe precisamente en que temporada de consternación se enfoca el versista mas se sabe que a lo largo de años estuvo muy mal y ahora le toca una recompensa por sostenerse leal a Dios y percibir una descarga de dicha. A cambio del trabajo duro que efectúa el pueblo el salmista espera que sus sacrificios tengan algún fruto merced a la benevolencia de Yahvé.

¿Cuál es el cántico noventa?

SALMO novecientos uno Oración de Moisés, hombre de Dios.Señor, has sido nuestro cobijo durante las generaciones.2 Ya antes que fuesen engendradas las montañas,antes que naciesen la tierra y el planeta,desde siempre y en todo momento y por siempre, eres Dios.3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,con solo decirles: «Vuelvan, seres humanos».4 Por el hecho de que mil años son ante tus ojoscomo ayer, que ya pasó,como una vigilia de la noche.5 Tú los quitas, y son como un sueño,como la yerba que aflora de mañana:6 por la mañana aflora y florece,y por la tarde se seca y se mustia.7 ¡Estamos consumidos por tu iray abatidos por tu indignación!8 Pusiste nuestras culpas delante de tus ojos,y nuestros secretos a la luz de tu mirada.9 Nuestros días transcurren bajo el peso de tu enfurezco,y nuestros años se terminan como un suspiro.10 Nuestra vida dura apenas setenta años,y ochenta, si tenemos más vigor:en su mayor parte son fatiga y miseria,porque pasan pronto, y nos marchamos.11 ¿Quién puede conocer la violencia de tu enojoy ver el fondo de tu indignación?12 Enséñanos a calcular nuestros años,para que nuestro corazón alcance la sabiduría.13 ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo…?Ten compasión de tus servidores.14 Sácianos en seguida con tu amor,y vamos a cantar felices toda nuestra vida.15 Alégranos por los días en que nos inquietaste,por los años en que aguantamos la desgracia.16 Que tu obra se manifieste a tus servidores,y que tu esplendor esté sobre tus hijos.17 Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor;que el Señor, nuestro Dios, haga mejorar la obra de nuestras manos.

Quizá te interese