Salmo 98

Alabanza por la Justicia de Dios

El cántico noventa y ocho es uno de los más breves en el cuarto libro del Salterio y trata de agradecer a Dios por la liberación y una suerte de continuación del tema de los 2 cánticos precedentes. Es conocido asimismo como “Canto de loa a Dios tras la liberación”, y “Justicia del Rey”, este segundo se fundamenta más en el contexto que se viene contando en los cánticos recientes. Tiene apenas nueve versículos que dividen la oración en 2 partes que semejan tener diferentes orígenes. El contenido ideológico es diverso cada parte tiene su sección. Primero habla del nuevo prodigio de Dios (en aquel instante) y se afirma nuevo pues ya antes se charlaba era del mar colorado para los israelistas. Y la segunda parte trata de preparar a las personas para la llegada del Señor.En este cántico asimismo se van a poder ver muchas oraciones que fueron utilizadas en la segunda una parte del libro de Isaías y de otras composiciones salmodicas. Como son 2 textos diferentes no se sabe la temporada precisa de composición mas se calcula que el creador haya vivido y efectuado esta oración tras el exilio de Babilonia.Al igual que el cántico precedente esta oración es un nuevo canto que celebre las nuevas obras y haga rememorar la viejas asimismo. De nuevo la mano insuperable de Dios se ha manifestado y su poder sagrado ha ganado. La transcendencia es una de las peculiaridades que identifica la divinidad o bien santidad (para los hebreos), era imposible de contaminarse del exterior impuro merced a la separación que naturalmente se realizaba. Esa nueva obra ha conseguido salvar y poder probar la justicia divina frente a los desalmados.Cuando se habla de su santurrón brazo en el versículo dos, equivale a la omnipotencia pues eso es lo que significa la expresión “brazo”, no puede equipararse ese poder con la de un humano. La salvación de su Dios se ha dado pues el se acordó de su pueblo escogido, sabe que tiene un compromiso con Él, y retornando a este es que sostiene su lealtad. Todos los otros pueblos son testigos de la grandiosidad y justicia del Señor, como en otras ocasiones esenciales.Otra vez como en los precedentes oraciones se les invita a los habitantes del planeta que escuchen a Dios y se preparen para la liberación, pues el Juez de esta tierra está por venir. Pese a esto no habla específicamente de la liberación de Israel, el punto de vista es extenso. En la celebración de bienvenida la gente va a deber contestar a la reacción de la naturaleza como las aguas y la tierra. Todo va a ser regido con justicia y equidad, como es algo nuevo en la historia de los hombres, deben acoplarse de la misma manera que naturaleza disfruta de la victoria ética que domina las naciones con nuevo orden.

¿Cuál es el cántico noventa y ocho?

SALMO novecientos ochenta y uno Cántico.Canten al Señor un canto nuevo,porque hizo maravillas:su mano derecha y su santurrón brazole consiguieron la victoria.2 El Señor manifestó su victoria,reveló su justicia a los ojos de las naciones:3 se acordó de su amor y su fidelidaden favor del pueblo de Israel.Los confines de la tierra han contempladoel triunfo de nuestro Dios.4 Aclame al Señor toda la tierra,prorrumpan en cantos dichosas.5 Canten al Señor con el arpay al ritmo de instrumentos musicales;6 con clarines y sonidos de trompetaaclamen al Señor, que es Rey.7 Retumbe el mar y todo cuanto hay en él,el planeta y sus habitantes;8 aplaudan las corrientes del océano,griten de gozo las montañas al tiempo.9 Chillen de gozo delante del Señor,porque viene a regir la tierra;él regirá al planeta con justicia,y a los pueblos con integridad. 

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