Salmo 99

Fidelidad de Yhavé para con Israel

El cántico noventa y nueve habla de 2 cosas que parten de exactamente la misma idea, Dios, charlan de su grandiosidad y su soberanía, como asimismo charlan de su santidad. Conforme la literatura esto ha de ser un himno de loas que apuntan asimismo que hay que obedecer la ley del Señor. La composición podría ser de los tiempos de el exilio, y tiene un estilo de lírica.En los otros cánticos se charlaba de que la llegada de Dios iba a empezar el triunfo de la igualdad y la justicia en la tierra, mas en este se cambia un tanto la secuencia que se llevaba al charlar solo del reinado de Yhavé. En esta se destaca la transcendencia y majestuosidad sagrada del Señor, que está rodeado de los ángeles. Expuesta la soberanía del Padre divino en el cosmos, y que su reino observa todo desde los cielos, Él se halla asimismo en Sión, su morada en la montaña santa para efectuar prodigios para su pueblo.Desde el santuario de Israel se manda un mensaje de salvación para todos y cada uno de los pueblos, lo que quiere decir que si bien la morada de halle allá, Él encabeza a todos. Yhavé es un beato, el adjetivo acarrea la trascendencia y también incapacidad para contaminarse. El salmista habla de la ley y la historia de Jerusalém como el centro de su vida para poder purificarse, de esa forma la comunidad hebrea es como un faro de luz para el resto de la naciones.En la segunda una parte del cántico el versista relata las relaciones que Dios tiene con los gobernantes de la clase sacerdotal (Moisés y Arón, Samuel), sin establecerse en la calidad de las ofrendas que dan sino más bien en el trabajo que deben tener como intermediarios.  A Samuel, quien fue renombrado por los resultados de sus oraciones,  le charlaba desde el arca de la coalición, merced a Dios Moisés pudo consagrar a Arón y sus hijos, quienes fueron modelos de intercesión.El salmista le recuerda a todos la tradición. Ellos recibieron la ley o bien los ordenes de Dios mediante su testimonio y sabían que tenían el enorme deber de cuidarlos y guardarlos. Sin dejar ningún cabo suelto el versista recita asimismo aquellas faltas que cometieron los amigos del Señor y que de ahí que tuvieron un castigo severo. El cántico concluye con la exhortación en honor a Yhavé y un homenaje de Él en su beato monte, Sión. Si bien sea el autor de todo, el Rey del cosmos prosigue teniendo incluso con sus querubes, una preferencia por Israel que es su pueblo escogido. Moisés y AarónEl santuario de Jerusalém va a ser siempre y en toda circunstancia una muestra de su poder y allá se hallará ante todos el sacerdocio lícito que viene tras Aarón. Este sitio era el corazón de la monarquía consecutiva a la dinastía de David, consagrada al tiempo por de nuevo, Samuel.

¿Cuál es el cántico noventa y nueve?

SALMO novecientos noventa y uno ¡El Señor reina! Tremen los pueblos.El tiene su trono sobre los querubines: la tierra vacila.2 ¡Grande es el Señor en Sión!3 El se levanta sobre todas y cada una de las naciones.Alaben tu Nombre grande y temible.¡Santurrón es el Señor!4 Tú eres el rey poderoso que ama la justicia,tú has establecido lo que es recto,tú ejercitas sobre Jacob el derecho y la justicia.5 Glorien al Señor, nuestro Dios,adórenlo frente al estrado de sus pies.¡Santurrón es el Señor!6 Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes,y Samuel, entre aquéllos que invocaban su Nombre,clamaban al Señor y les respondía.7 Dios les charlaba desde la columna de nube;ellos observaban sus mandamientosy los preceptos que les había dado.8 Señor, nuestro Dios, les respondías;tú eras para ellos un Dios clemente,pero te vengabas de sus malas acciones.9 Glorien al Señor, nuestro Dios,y adórenlo en su santa Montaña:el Señor, nuestro Dios, es santurrón.

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