Sufrir con paciencia los defectos de los demás.

Absolutamente nadie nace perfecto, mas en muchas ocasiones nos molesta los defectos que vemos en el resto, y curiosamente los nuestros se nos hacen invisibles; por este motivo Jesucristo nos enseña a disculpar y a practicar la tolerancia y la paciencia.Esta sexta obra de clemencia espiritual nos invita a ejercitar un precioso don de la vida cristiana, que es tener paciencia con los enfermos, con los ancianos, con lo pequeños, con el vecino e inclusive con quien nos molesta, puesto que la van a tener con nosotros en nuestros defectos.Tener paciencia es la virtud de aguantar con perseverancia los instantes bastante difíciles que nos hallamos a cada paso, incluyendo los sufrimientos físicos y morales del resto a través del amor y la comprensión; el amor es un compromiso ante Dios que aguanta todo.

¿Por qué razón padecer con paciencia los defectos del resto?

Sufrir con paciencia los defectos del resto es un camino seguro cara la paz, por esta razón para ejercitar esta obra de clemencia espiritual, hay que cultivar en nuestro corazón una honesta gratitud por Dios y las personas que asimismo nos han soportado.Sonriamos con alguien en el momento en que nos muy inoportuna, respondamos de buena forma de esta manera estemos enojados, no nos indignemos frente a los defectos del otro, o sea, tengamos un corazón misericordioso que no solo va a saber aguantar sino asimismo se armase de paciencia, puesto que todos somos enclenques.La obra de clemencia padecer con paciencia los defectos del resto, nos revela que Dios en su corazón sabe tenernos paciencia, conoce nuestras debilidades y defectos, incluso de esta manera nos ama, nos da la ocasión de servirle y de disculparnos con su enorme amor.