Virgen del Perpetuo Socorro

Los católicos son personas que cuentan con una fe y una devoción increíble, pues son capaces de dedicar horas a la oración para comunicarse con Dios y asimismo con aquellos santurrones o bien aquellas vírgenes a las que les tienen fe, con lo que las iglesias católicas acostumbran a tener cientos y cientos de visitas día tras día por aquellas personas que cuentan con una fe auténtica, mas la Virgen del Perpetuo Auxilio es una de las vírgenes con mayor cantidad de fieles merced a que exactamente la misma ha podido concebido los milagros de cientos y cientos de feligreses que rezan con mucha fe y con intensiones buenas y puras.

Historia y origen de la Virgen del Perpetuo Socorro

La historia de la Virgen del Perpetuo Auxilio es verdaderamente interesante, pues la imagen de esta virgen fue encontrada en la Isla de Creta, particularmente en el Mar Egeo, por un comerciante que sustrajo el icono de una iglesia y lo ocultó entre sus posesiones para más tarde embarcar en un con rumbo a otras tierras. Sin embrago, a través de fue empezando la travesía, apareció una terrible tempestad tan fuerte que los pasajeros se confiaron a Dios y a la Virgen, lo que pareció hacer efecto, pues conforme el relato el mar se empezó a aliviar y la embarcación pudo proseguir a puerto seguro.

Virgen del Perpetuo Auxilio historia

Cuando el comerciante por último llego a Roma con la imagen de al Virgen del Perpetuo Auxilio, paso por ciertas resistencias de la familia, con lo que este icono paso a ocupar un sitio en la iglesia de San Mateo, para ser más concretos, la imagen se hallaba en esta iglesia para el año mil cuatrocientos noventa y nueve si bien este era un templo menor, y fue en este pequeño templo en donde continuó la imagen de la Virgen del Perpetuo Auxilio a lo largo de trescientos años, la que era una virgen con mucha popularidad merced a los diferentes milagros que exactamente la misma había concebido.Sin embargo, en el siglo XVII se intensifico la devoción, engañes que en el mes de febrero de mil setecientos ochenta y nueve la iglesia donde estaba la imagen fue invadida merced a las tropas de Napoleón, si bien los religiosos agustinos consiguieron salvar la imagen de la virgen y la llevaron a un culto popular que quedo en el olvido.

Virgen del Perpetuo Auxilio origen

Posteriormente, en el año mil ochocientos sesenta y cinco Miguel Marchi descubre el sitio donde se hallaba la imagen, a fin de que en el último mes del año de mil ochocientos sesenta y cinco los hijos de San Alfonso María de Ligorio pidieran la concesión de esta imagen, mas en el mes de enero de mil ochocientos sesenta y seis la imagen de la Virgen del Perpetuo Auxilio fue devuelta a la Iglesia de San Alfonso, en donde fue restaurada y en donde se halla justamente en el centro del ábside de la iglesia, mostrando la devoción y la repercusión de esta engrandece virgen en los 5 continentes.La imagen de la Virgen del Perpetuo Auxilio representa un icono bizantino que prueba pasión, pues su interpretación se hace clara al contar con los Ángeles Gabriel y Miguel, los que presentan al Pequeño los diferentes instrumentos de sus próximos sufrimientos, lo que hace que el Pequeño se asuste y se estremezca corriendo cara los brazos de su Madre.

Oración a la Virgen del Perpetuo Socorro

¡Muy santa Virgen María, que para inspirarmeconfianza habéis querido llamaros Madre del Perpetuo Auxilio!Yo os ruego me auxiliéis en todo tiempo y en todo lugar;en mis tentaciones, tras mis caídas, en mis contrariedades,en todas y cada una de las miserias de la vida y, sobre todo, en el trance de la muerte.Concédeme, ¡oh cariñosa Madre!, el pensamiento y la costumbrede recurrir siempre y en toda circunstancia a Vos; pues estoy cierto de que, si soy leal en invocaros,Vos vais a ser leal en auxiliarme. Alcanzadme, puesto que, la gracia de acudira Vos sin cesar con la confianza de un hijo, para que consiga vuestroperpetuo auxilio y la constancia final. Bendecidme y rogadpor mí ahora y en la hora de mi muerte. De esta forma sea.¡Oh Madre del Perpetuo Auxilio! Suplicad a Jesús por mí, y salvadme.